La mayoría de los días, Tareq Sholi pasa su tiempo filtrando números como contador en el gigante minero Rio Tinto. Pero hoy, Sholi, de 30 años, está simulando golpes en el cuello, el pecho y la ingle de su compañero de entrenamiento. Todo es parte de un curso intensivo de dos días destinado a hacer que un hombre de negocios como Sholi sea tan versátil en defensa personal como lo son en corte…